
Toby es un perro que lo ha pasado mal. Después de una mala caída jugando en la calle, se quedó paralítico de sus patas traseras, y a pesar de ser sometido a una operación, no se pudo hacer nada. Toby es un simpático tekel de 6 años que puede decir muy alto que su dueño ha hecho de todo por él.
Y es que el ingenio de Francisco Martín Molina, su dueño, ha hecho que Toby pueda seguir corriendo y jugando feliz, y todo gracias a un carrito sobre el que apoya sus patas traseras.
El mismo dueño, que es escultor, contaba: «Existen carros ortopédicos, pero son demasiado aparatosos. De modo que decidí aplicar la estética, porque le quita traumatismo a un tema ya de por si bastante triste. Utilicé un coche teledirigido de mi hija y se lo adapté a las características de mi perro. Desde entonces se hacen corrillos cada vez que lo saco a la calle».
Toby se ha convertido en un perro famoso, y su dueño le ha hecho una escultura. Desde luego, es una bonita historia de perros y dueños de esas que tanto nos gustan a las personas que queremos a los animales.
Y es que Toby hace una vida casi normal: «Con este artilugio corre y se mueve con facilidad e, incluso, se acerca a los árboles siguiendo su instinto para señalarlos con su orina , aunque desde que sufrió la lesión no la puede controlar. Tenemos que ayudarle empujándole en el vientre».
Desde luego, Toby puede decir muy fuerte que tiene una familia que lo quiere.
Vía| Diario sur








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