
Nuestras mascotas tienen un sexto sentido ampliamente desarrollado. Son capaces de anticiparse a las malas noticias (por ejemplo, si su dueño está enfermo y va a fallecer); intuir si el que llama por teléfono es su amo u orientarse en un lugar totalmente desconocido para ellos. En principio, estas actitudes nos pueden resultar extrañas, pero cuando nos acostumbramos a ellas, pasan desapercibidas. Un perro se anticipa a la llegada de su dueño o detecta si éste está en peligro.
No obstante, como decíamos, al acostumbrarnos a sus “rarezas”, no nos paramos a analizar qué está pasado, cómo es posible que adivinen estas situaciones. Algunas actividades sí tienen explicación. Los gatos, al tener un complejo sentido del tacto, notan las ondas vibratorias de la tierra cuando se va a producir, en poco tiempo, un terremoto. Según algunos científicos, este sexto sentido es consecuencia de su habilidad innata para percibir los campos magnéticos, de ahí que reaccionen a los cambios que fluctúen en estos.
Foto | No sólo fotos
Guardado en: Psicología animal








Comentarios recientes