En varias ocasiones hemos comentado que tener una mascota conlleva una gran responsabilidad. Sobre todo porque hay una serie de costes, tanto económicos como personales, que hay que tener en cuenta. En primer lugar, el coste económico siempre es importante, ya que el alimento de toda mascota debe ser el adecuado. La comida casera es un atentado contra la salud de nuestro animal de compañía. No nos podemos olvidar del resto de complementos, tales como correa, comederos, ropa de cama, etc. Y si hablamos de las revisiones médicas y los medicamentos, la factura se dispara (si queremos tener una mascota sana).
Por otra parte, si hablamos del coste personal, una mascota hay que educarla, darle cariño, atenderla… Es decir, lleva un tiempo de dedicación que muchas personas no poseen y que es básica para el desarrollo psicológico del animal. No vale tener un animal encerrado en un piso, o sólo sacarla a pasear un rato para que haga sus necesidades… Necesita jugar, correr, relacionarse. Muchas cosas que requieren del coste personal que mencionábamos al principio.
En conclusión… ¿Estás dispuesto/a a sacrificar tantas cosas por una mascota? Si es así, la recompensa valdrá la pena: tendrás un animal de compañía que te será fiel y te corresponderá emocionalmente.








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