¡Qué difícil es convivir con un gato o gata en celo! Su sexualidad es tan fuerte y acentuada, que cuando nuestra minina, por ejemplo, se encuentra en pleno ciclo cambia su carácter: está todo el día ronroneando (¿quieres saber cómo y por qué ronronean?), jugando y restregándose contra nosotros en busca de atenciones y “mimitos” que pueden llegar, incluso, a desconcertarnos por su insistencia. Si fuera esto sólo no sería tan grave, pero es hay más…
Uno de los problemas más importantes del celo, es la orina que, tanto gatos como gatas, van dejando por todas las esquinas de la casa. Esto se debe a que con su olor se atraen sexualmente. Con tan sólo 6 meses de edad, las gatas ya están preparadas para su primero encuentro sexual, mientras que los gatos, menos promiscuos, al año.
En el caso de que te apetezca tener una camada de gatitos -que te recomendamos que no, porque hay muchos pequeñines abandonados en la calle- deberás seguir estos consejos:
1º) El gato debe ser maduro sexualmente, es decir, que tenga más de un año.
2º) La hembra también debe tener de edad mínimo diez meses para que la fecundación funcione.
También es ideal que alguno de los dos, a ser posible, tenga experiencia en el “terreno sexual”, para que la “monta” sea efectiva y nazcan unos gatitos sanos y hermosos.
Continuará…
En el próximo artículo veremos periodos del ciclo sexual y comportamiento.
Foto vía | Fondos escritorio.









[...] Viene de… “El celo de tu gato/a (I)”. [...]
[...] algún tiempo os hablé de la importancia de esterilizar a vuestra mascota, concretamente, a los gatos y gatas. Hoy, me gustaría tratar un tema muy delicado: la adopción de mascotas. Hay muchísimos motivos [...]