El Bosque de Noruega, un gato diferente

Según cuenta la historia, es posible que los vikingos hayan sido los que trajeron al Bosque de Noruega desde Oriente Medio para utilizarlo como cazador de roedores.
Recién en 1972, esta raza fue aceptada por las sociedades noruegas estableciéndose el primer estándar. Luego en 1977 también fue reconocida la raza por la Federación Internacional Felina.
Tiene la apariencia de un animal salvaje, sin embargo, es tranquilo, civilizado y muy juguetón. Es un gato sociable, dulce y muy cariñoso razones que generaron que cada vez más personas deseen tener uno de ellos en su hogar.
Es común ver a sus dueños sacarlos a pasear con correa, siendo la única raza en la que su comportamiento se asemeja a la de un perro.
De cuerpo grande y osamenta sólida, tiene bellos ojos almendrados, su manto es semi largo con una cola muy tupida, estando permitidos todos los colores con excepción del pointed, chocolate y lila.
El Bosque de Noruega es un gato grande, siendo que los machos llegan a alcanzar los 7 Kg., y las hembras son un poco más pequeñas entre 4 y 5 kg.
Se adapta muy bien a vivir en familia, gusta de los niños, es tranquilo y juguetón.
Si eliges tener una mascota como el Bosque de Noruega, jamás te arrepentirás, ya que será un fiel y amoroso compañero por muchos años.

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