Nuestra mascota puede estar sufriendo algún tipo de enfermedad o dolor y muchas veces no somos conscientes de ello. Obviamente ellos no pueden comunicarse con nosotros, así que tenemos que estar muy atentos para saber qué les pasa.
Podemos aprender a conocerlos, a ver las diferentes señales que nos dan para saber si están bien o si tienen algún dolor que requiera de nuestra atención o la de un veterinario si la cosa es grave.
Un síntoma muy claro de que nuestra mascota tiene un dolor es cuando reacciona de una forma violenta si le tocamos una zona de su cuerpo. También podemos identificar que se siente mal cuando arquea la cola hacia abajo o vemos que su mirada está acusoa.
Además, la forma de ladrar o maullar nos puede dar señales de que no se encuentran bien. Si tienen algún dolor sus sonidos se convertirán en gemidos. Si llevan mucho tiempo con nosotros, seguro que sabremos identificar perfectamente estos gemidos.
Siempre tenemos que estar muy atentos a sus comportamientos y en cuanto identifiquemos que no es normal, que se comporta de una forma diferente a la habitual, es que algo le está pasando a nuestra mascota. Puede tener un dolor físico, pero también puede sufrir algún tipo de transtorno, como la ansiedad, de la que hablábamos el otro día.
Foto de visitacasas.com









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